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Patrimonio Artístico y Cultural

  • Una de las estampas más representativas de Rojales es la panorámica del Puente de Carlos III, cuyos mágnificos pilares cruzan el Rio Segura a semejanza de los pies de un gigante. Su construcción, que data del siglo XVIII, supuso quebrantar la separación natural impuesta por el rio y establecer, a través de sus tres grandes ojos bajo bóvedas de arco de campanel, la unión de las dos mitades del municipio. Esta perfecta obra de sillería es, en la actualidad, uno de los elementos más significativos de la composición arquitectónica del municipio, constituyendo una ruta urbana de destacado interés para el visitante.
  • El sistema de canalización, iniciado por la sociedad musulmana andalusí, se perfeccionó en el siglo XVI con el Azud, presa de sillería encargada de elevar el nivel de la corriente del río, para desviar el agua por un canal hacia las acequias mayores. El conjunto de aprovechamiento del caudal del Segura culminó con la construcción de la Noria, a finales del siglo XIX, que actúa como puente de nivelación entre el río y las tierras altas de la margen derecha del municipio. Cabe destacar la monumental obra de sillería que la resguarda de las crecidas del Segura.
  • Desde la segunda década del siglo XX, Los Aljibes de Gasparito sirvieron como grandes embalses de comercialización del agua de lluvia. Hoy, son sede de la exposición permanente “Rojales y el Agua en el Mundo Tradicional”.
  • Uno de los atractivos de Rojales, es un conjunto de cuevas excavadas en la montaña en el siglo XVIII, realizadas por mineros murcianos que llegaron a Rojales para trabajar en labores agrícolas. SU experiencia como picapedreros les llevó a construir su morada en la roca, dando lugar a una verdadera trama urbana subterránea que, más tarde, ante la precariedad de las casas de cañas y barro, constituyó el hogar de generaciones de rojaleros hasta principios del siglo XX. De este modo, este curioso núcleo arquitectónico delimita a Rojales por el sur y constituye un interesante atractivo que el turista no debe olvidar visitar en su paso por el municipio. Se ubican en este entorno el Ecomuseo del Hábitat subterráneo y el Zoco artesanal.
  • La riqueza de restos arqueológicos hallados en Rojales y sus alrededores configura el espacio expositivo del Museo Arqueológico y Paleontológico Municipal y son ejemplos manifiestos de las huellas que los antepasados han dejado en la forma de vida de los Rojaleros. El Museo se ha diseñado como un centro didáctico y pedagógico para hacer comprensible y amena la historia de Rojales. El visitante conoce y descubre, a través de la intercomunicación y contacto con los elementos museísticos, el camino de las distintas culturas que han habitado el pueblo de Rojales y que han contribuido a configurar su personalidad y fisonomía de hoy.
  • La Hacienda de los LLanos o de Don Florencio, una explotación agrícola de 30.562 m2, ha sido habilitada como Museo de la Huerta, en el que el visitante conoce la realidad del tradicional trabajo en el campo a partir de los inmuebles y utensilios originales de la hacienda y los donados por los vecinos del municipio.
  • La remodelación del Molino de Viento para dotarlo de todos los mecanismos necesarios para su perfecto funcionamiento, constituye una oportunidad única de conocer una de las edificaciones más características del levante español, pues la mayoría de ellos se encuentran en estado ruinoso. Su tradicional fachada y el entorno natural que lo enmarca, sobre una pequeña loma, forman una estampa única que hace retroceder al visitante a los tiempos en que sus aspas giraban con el viento para moler el grano y obtener la harina que abastecía a todo el pueblo.
  • La Semana Santa de Rojales, constituye para este villa uno de los más ricos exponentes de su patrimonio artístico y cultural, en lo que se refiere a la expresión popular de un pueblo a través de su historia y tradiciones imperecederas, que han sido transmitidas y consolidadas de generación en generación. En la actualidad, la totalidad de las imágenes y tronos que dan vida a la Semana Santa de Rojales, se hallan expuestos durante todo el año en el Museo Demófilo Pastor, situado en el Centro Cultural de esta villa.
  • Las obras de la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol comenzaron el 9 de marzo de 1780 y su construcción culminó en 1788. No obstante, el templo quedó destruido, junto a otras construcciones de la localidad, a causa del terremoto que asoló Rojales en 1829. De este modo, su fachada manifiesta hoy día un estilo ecléctico fruto del paso del tiempo y el cambio de estilos arquitectónicos eclesiásticos. Cabe destacar en su interior la gran cúpula, obra de Fray Antón VIllanueva, y su cuidada imaginería religiosa.